viernes, 24 de marzo de 2017

DONDE MUERE LA MIRADA

La sombra de una escalera de incendios
se proyecta entre cubos de basura,
pinceladas intangibles
como el alcohol de los bares cerrados.
Suelas desgastadas driblan charcos,
notas que esquiva el saxofonista
y acentúa el contrabajo,
latidos de jazz bajo el relente.
Caducas tipografías de plomo
con tinta arrastrada
por el reverso de las manos
que rozan, insolentes,
papiros satinados
marcan el rumbo
y caminas inerte hacia
donde muere la mirada
y avanzas contra el tiempo
con las manos llenas de ayer
y los bolsillos vacíos de mañana.
Luego,
el silencio que espera anhelante
sobre el surco más ancho del vinilo.
Alcanzas la soledad,
eres un cuadro de Hopper.

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